El buen uso de los condimentos es pilar fundamental de la gastronomía china. En muchos de sus platos no falta el curry, entendido el concepto como mezcla de especias. Entre otras variedades, es famoso el Polvo Cinco Especias. Los brotes de soja, las algas, el jengibre, el aceite de sésamo o el vino de arroz son también ingredientes muy utilizados en la gastronomía china, sin olvidar los fideos de arroz.
Tras el arroz, el siguiente
plato que hay que probar son los dumplings o las empanadillas, y sí, también puedes optar
por el clásico rollito de primavera. En los tres casos pueden ir rellenos de
carne o de verduras, y son una gran opción para comenzar la comida. Normalmente
se sirven con salsa hoisin, salsa de
soja o incluso picante.
La soja es un ingrediente
fundamental dentro de la gastronomía china, prueba de ello es que uno de los
alimentos más valorados es el tofu, también
presente en el resto de cocinas orientales. En los últimos años se ha
convertido en una de las mejores alternativas para los vegetarianos, ya
que su contenido proteico es muy alto y es un buen
sustitutivo de la carne.
En cuanto a
vegetales, no deberías visitar un chino y no pedir
berenjenas. Las verduras de hoja verde hervidas también son un plato
típico.
En carnes, la más común es el
cerdo,
aunque la ternera cada vez gana más adeptos. Dentro de las aves, el pollo, pero
sobre todo el pato, la preferida para los chinos.
En la cocina de Occidente
es habitual finalizar la comida con un plato dulce como postre. En cambio, en
la gastronomía oriental, y la china especialmente, podemos disfrutar de platos dulces o agridulces durante toda la comida.
Casi al mismo nivel de
popularidad que los postres con arroz se encuentra la ensalada de frutas con cobertura de gelatina de almendras.
Y si lo que vas buscando es una opción más dulce, no puedes dejar de probar
las bananas fritas con caramelo. El último postre a
destacar son las conocidas galletas de la suerte.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario